Atención y continuidad

Como enfermedad crónica, la obesidad es una afección de larga duración que puede controlarse. A continuación, encontrará un resumen de recomendaciones de hábitos saludables y opciones que puede comentar con su profesional de la salud.

Fijar metas realistas para el control del peso

Al comenzar su camino con la obesidad, intente proponerse una meta modesta, por ejemplo, perder entre un 5 % y un 10 % de su peso en un período de seis meses. Se ha demostrado que este nivel de pérdida de peso aporta beneficios a muchas de las complicaciones relacionadas con la obesidad, como la diabetes, la hipertensión arterial y la enfermedad del hígado graso no alcohólico. Una vez que alcance esa meta, usted y su profesional de la salud podrán establecer una nueva.

Perder una cantidad significativa de peso puede requerir establecer nuevas metas más de una vez. Al trabajar junto con su profesional de la salud, podrá definir metas realistas que generen resultados y sean una motivación para seguir avanzando.

Grupos de apoyo para pacientes

Vivir con obesidad puede ser difícil. Y también puede serlo intentar bajar de peso. Los grupos de apoyo para pacientes ofrecen la oportunidad de ser parte de una comunidad de personas que enfrentan desafíos similares a los suyos. Estos grupos son un excelente recurso para recibir apoyo emocional, información, consejos prácticos, motivación y fortalecimiento personal. Vea aqui.

Conozca más sobre The Weight of Misconception (El peso de la desinformación) y cómo amplifica las voces de los pacientes para transformar la comprensión de la obesidad aqui.

Salud mental e intervenciones y terapias conductuales

Controlar su peso no es fácil, pero sí es posible. La clave es adoptar hábitos conductuales que le permitan seguir una alimentación saludable e incorporar más actividad física en su vida diaria. Un enfoque conocido como "terapia conductual" puede ayudar.

Terapia conductual es el nombre que se le da a una amplia variedad de cambios de conducta. Es una manera de autocuidado que se centra en ajustar hábitos profundamente arraigados, especialmente los relacionados con la alimentación y la actividad física. El objetivo es brindarle las herramientas que necesita para tomar mejores decisiones. Con práctica, puede aprender a usar estas herramientas e incorporarlas a su vida.

Aquí tiene algunos ejemplos de técnicas de terapia conductual que pueden enriquecer su camino. Algunas personas pueden realizarlas por sí mismas; otras pueden necesitar la ayuda de un terapeuta, un entrenador de salud u otro profesional de la salud.

  • Automonitoreo: Registre los alimentos que consume y su actividad diaria en un diario de alimentación y actividad física. Existen muchas aplicaciones móviles y sitios web excelentes que pueden ayudarle con esta tarea. Muchas de estas opciones tienen una amplia base de datos de alimentos y actividades, además de un escáner de códigos de barras que facilita y agiliza el proceso.
  • Fijación de metas: Fije metas realistas que lo motiven a tener éxito con una alimentación saludable y el ejercicio. Los estudios muestran que incluso una pérdida del 5 % del peso corporal total puede brindar beneficios significativos para la salud. Una meta realista es perder entre un 5 % y un 10 % del peso corporal total en seis meses.
  • Educación: Infórmese sobre alimentación saludable, actividad física, manejo del peso, manejo de enfermedades crónicas, cambio de conducta y otros temas útiles. Puede resultar difícil navegar entre tantos recursos disponibles y encontrar el adecuado para usted. Algunos sitios útiles pueden encontrarse a través de los grupos de apoyo mencionados here.
  • Control de estímulos: Identifique aquello que desencadena el comer en exceso (como mirar televisión o comer fuera de casa) y contrólelo mediante la toma de conciencia y la sustitución de conductas (por ejemplo, masticar chicle en lugar de comer mientras mira televisión, o guardar la mitad de su comida del restaurante en un recipiente para llevar antes de empezar a comer). Otro buen consejo: Elimine de su casa los bocadillos poco saludables y cómprelos solo para ocasiones especiales, como una fiesta o un feriado.
  • Sustitución conductual: Reemplace una conducta asociada al comer en exceso por una conducta más saludable. Por ejemplo, cuando se sienta estresado(a), salga a caminar en lugar de picar algo.
  • Estrategias de resolución de problemas: Identifique las conductas problemáticas, elabore posibles soluciones y póngalas en práctica. Por ejemplo, si le cuesta motivarse para hacer ejercicio, podría pedirle ayuda a un amigo de confianza para encontrar formas agradables de incorporar más actividad física en su vida. O simplemente haga más de lo que ya disfruta. Si le gusta bailar, únase a una clase de Zumba. Si antes nadaba mucho, busque un centro con piscina y reserve tiempo para nadar en su agenda semanal.
  • Estrategias para manejar el estrés: El estrés puede afectar significativamente su salud. Aprender técnicas para manejar el estrés puede reducir el nivel de estrés que siente, lo que le permitirá enfocarse en su bienestar. La meditación, el mindfulness, el yoga, el ejercicio y dormir lo suficiente (al menos 7,5 horas por noche) son métodos que pueden ayudar a reducir el estrés.
  • Reestructuración cognitiva: Sustituir pensamientos distorsionados por una perspectiva más realista puede cambiar la forma en que usted se ve y lo que piensa sobre su plan de control del peso. Por ejemplo, si piensa "Nunca voy a bajar de peso", es importante examinar por qué aparecen estos pensamientos, identificar las emociones asociadas y considerar cómo reemplazar ideas negativas o angustiantes. Evite fijarse expectativas poco realistas que no impondría a otras personas. En última instancia, puede ser más útil enfocarse en objetivos de salud en lugar del número en la balanza. Si tiene dificultades con la forma en que piensa acerca de su proceso de pérdida de peso, busque apoyo de un profesional de la salud mental.
  • Buscar apoyo social: Busque apoyo en familiares y amigos que crean en usted y quieran ayudarle a alcanzar sus metas.
  • Buscar apoyo de profesionales de la salud mental: Consulte a profesionales de la salud mental como psicólogos, trabajadores sociales o psiquiatras, quienes pueden ayudarle a trabajar temas como depresión, trastornos alimentarios, problemas de autoestima relacionados con el estigma del peso, ansiedad u otros problemas que pueda estar enfrentando. La obesidad y la salud mental están conectadas, y puede resultar difícil lograr el éxito en el tratamiento de la obesidad sin abordar la salud mental. Es posible que necesite orientación, medicamentos o ambos, y es importante hablar sobre el impacto de estos tratamientos en su salud en general.

Pasos para reducir el riesgo de una enfermedad crónica

Una alimentación saludable y la actividad física son dos excelentes maneras de reducir su riesgo de desarrollar enfermedades crónicas. Sin embargo, según sus factores de riesgo, su profesional de la salud también puede recomendarle otras estrategias de prevención de enfermedades crónicas. Algunos ejemplos incluyen:

  • Dejar de fumar y evitar la exposición al humo de segunda mano
  • Beber menos alcohol
  • Dormir más
  • Realizarse pruebas de control de salud
  • Manejar el estrés
  • Atender los problemas de salud mental

¿Necesita apoyo adicional? Pida a su profesional de la salud que le remita a un(a) especialista en salud conductual


¿Sabía usted?

Sueño

  • Las investigaciones han demostrado que no dormir lo suficiente por la noche puede provocar cambios metabólicos que podrían estar relacionados con la obesidad.
  • La obesidad es el principal factor de riesgo para desarrollar apnea obstructiva del sueño (AOS), y la pérdida de peso es el tratamiento más eficaz para este trastorno. En algunas personas, la pérdida de peso puede curar la AOS.

Trauma

  • Las mujeres que experimentaron traumas en la infancia o abuso sexual, o que fueron criadas por un padre que consumía alcohol o drogas de manera indebida, presentan tasas más altas de obesidad que aquellas que no tuvieron una infancia traumática.

Alimentación saludable

Llevar una alimentación saludable que incluya alimentos ricos en nutrientes en porciones del tamaño adecuado es uno de los mejores cambios que puede hacer por su peso y su salud. Asegúrese de mantener una comunicación abierta con su profesional de la salud si tiene dificultades para encontrar una dieta o un plan de alimentación. Pueden ayudarle a desarrollar un plan de alimentación personalizado y sostenible que tome en cuenta sus necesidades, preferencias y metas de salud específicas.

¿Necesita apoyo adicional? Pida a su profesional de la salud que le remita a un(a) dietista registrado(a) o a un(a) educador(a) en salud.


¿Sabía usted?

Orientación alimentaria

  • En el año 1980, el gobierno federal publicó las Pautas Alimentarias para los Estadounidenses por primera vez. El objetivo del gobierno era educar a la población sobre la relación entre la nutrición y la prevención de enfermedades. La actualización más reciente corresponde al período 2020-2025.
  • Los investigadores han identificado ciertas bacterias intestinales que están asociadas con la obesidad. Conocer más sobre estas bacterias podría conducir a nuevos tratamientos contra la obesidad en el futuro.

Actividad física

La actividad física, que incluye el ejercicio, aumenta la cantidad de energía (es decir, calorías) que utiliza el cuerpo. También aporta muchos otros beneficios, como reducir la presión arterial, mejorar los niveles de colesterol, mejorar la salud cardíaca, fortalecer los huesos y los músculos, mejorar el sueño y mejorar el estado de ánimo. Al ponerse en movimiento, usted se beneficia de múltiples maneras.

Es importante recordar que la actividad física debe complementarse con una dieta equilibrada, modificaciones en el estilo de vida y, si es necesario, la orientación de un profesional para lograr resultados óptimos en el manejo de la obesidad. Mantenga una comunicación abierta con su profesional de la salud si le resulta difícil encontrar una actividad física que pueda sostener a largo plazo. Pueden orientarle sobre cuánto ejercicio puede hacer, qué tipos de actividades son las más adecuadas para usted y qué tipos de ejercicio debería evitar debido a limitaciones físicas u otros factores.

¿Necesita apoyo adicional? Pídale a su profesional de la salud que le remita a un(a) fisioterapeuta o a un programa de ejercicio médico supervisado.

Medicamentos para la obesidad

Su profesional de la salud puede plantearle la posibilidad de tomar medicamentos de venta bajo receta para la obesidad. Los medicamentos pueden complementar una alimentación saludable y la actividad física. Si usted tiene ciertas afecciones crónicas relacionadas con el peso o no ha logrado bajar de peso por otros medios, la combinación de medicamentos con cambios conductuales y en el estilo de vida puede ser de ayuda.

La obesidad es una afección compleja influenciada por diversos factores, y cada persona puede responder de manera diferente a los medicamentos. Es importante tener una comunicación sincera con su profesional de la salud si tiene problemas para recordar tomar su medicamento, no puede costearlo, está experimentando efectos secundarios o tiene cualquier otra inquietud. Pueden reevaluar su plan general, revisar su régimen de medicamentos actual y explorar opciones alternativas o ajustes.

Cirugía para la obesidad

Un plan de alimentación saludable, la actividad física y los cambios de conducta son componentes fundamentales de cualquier plan de tratamiento. Su profesional de la salud también puede hablar con usted sobre el uso de medicamentos para la obesidad o la posibilidad de someterse a una cirugía (también llamada cirugía bariátrica).

Cualquier tipo de cirugía es una intervención médica mayor. Requiere una planificación cuidadosa, un tiempo importante de recuperación y cambios en el estilo de vida. Por eso, los profesionales de la salud recomiendan la cirugía solo cuando los posibles beneficios superan los riesgos potenciales. Al comprender los riesgos, los beneficios y los posibles resultados, usted y su profesional de la salud podrán tomar una decisión informada sobre si la cirugía es la opción adecuada para manejar su obesidad.

Reevaluación/Estadiaje

El estadiaje de la obesidad es un indicador que los profesionales de la salud utilizan para describir hasta qué punto su peso afecta su salud general. Determinar cuál es su estadio de obesidad puede ayudar a orientar las conversaciones que usted y su profesional de la salud mantengan sobre sus objetivos de control del peso y su plan de tratamiento.

Con el tiempo, bajar de peso puede eliminar o reducir su riesgo de desarrollar diversas complicaciones relacionadas con el peso. En ese caso, su profesional de la salud puede reclasificar su obesidad a un estadio diferente. Esto, a su vez, puede influir en su plan de tratamiento.

Mantenimiento

Mantener un plan de tratamiento para la obesidad requiere dedicación y esfuerzo. Es normal atravesar momentos difíciles, pero su equipo de salud está allí para apoyarlo(a) y orientarlo(a). A continuación, se presentan estrategias clave para sostener su progreso y continuar su camino hacia una mejor salud:

  • Constancia: Mantenga la constancia con los hábitos saludables y los cambios en el estilo de vida que implementó inicialmente durante su plan de tratamiento. Esto incluye seguir una dieta equilibrada, realizar actividad física de manera regular y mantener una comunicación abierta con su profesional de la salud.
  • Monitoreo regular: Continúe monitoreando su peso, sus medidas corporales y otros parámetros de salud relevantes para mantenerse al tanto de su evolución y realizar los ajustes necesarios. El automonitoreo regular ayuda a identificar posibles desafíos o patrones y permite intervenir a tiempo.
  • Sistema de apoyo: Rodéese de una red de amigos y familiares, o de un grupo de apoyo, que pueda ofrecerle motivación y acompañamiento. Compartir experiencias, desafíos y logros con otras personas que están en un camino similar puede ayudarle a mantener la motivación y brindarle un sentido de comunidad.
  • Modificación de conductas: Atienda cualquier factor emocional o psicológico subyacente que pueda contribuir a comer en exceso o a hábitos poco saludables. Siga trabajando de manera continua en desarrollar e implementar estrategias para manejar los desencadenantes, afrontar el estrés y promover cambios de conducta positivos.
  • Enfoque flexible: Reconozca que habrá altibajos en el proceso. Tenga presente que lo que funciona para una persona puede no funcionar para otra, y que probar una estrategia que no resultó eficaz para usted no se considera un fracaso. Sea flexible y adáptese a los desafíos de la vida. Busque el progreso, no la perfección. Además, mediante decisiones compartidas con su profesional de la salud, realice los ajustes necesarios sin perder de vista sus metas a largo plazo.
  • Mentalidad a largo plazo: Adopte la idea de que mantener un peso saludable es un proceso de por vida. Priorice los cambios sostenibles por encima de las soluciones rápidas.
  • Apoyo profesional: Mantenga citas de seguimiento regulares con su profesional de la salud. Pueden ofrecerle orientación personalizada, ayudarle a abordar inquietudes u obstáculos y brindarle recursos adicionales si los necesita. No dude en comunicarse con su profesional de la salud si le cuesta mantener sus metas: no está solo(a) y ellos están ahí para ayudarle a mantenerse en el camino adecuado.
  • Celebre sus logros: Reconozca y celebre sus avances, tanto grandes como pequeños, ya que esto puede reforzar su motivación y ayudarle a mantener una actitud positiva.

Recuerde: Alcanzar y mantener un peso saludable es un desafío de por vida. Al trabajar con un profesional de la salud en quien confíe, rodearse de personas que le apoyen y mantener una actitud positiva, puede aumentar sus posibilidades de éxito a largo plazo.

Gracias