Diagnóstico y estadiaje

Opciones de tratamiento y establecimiento de metas realistas

Planificación y tratamiento

Los profesionales de la salud utilizan un enfoque conocido como "estadiaje de la obesidad" para describir el impacto de la obesidad en la salud de una persona. El estadiaje de la obesidad va más allá de números como el peso y el índice de masa corporal (IMC), ya que también tiene en cuenta cualquier complicación médica relacionada con el peso que usted pueda presentar.

La obesidad puede clasificarse en estadio 1, 2 o 3:

  • Estadio 1: Obesidad sin complicaciones relacionadas con la obesidad
  • Estadio 2: Obesidad con una o más complicaciones leves a moderadas relacionadas con la obesidad
  • Estadio 3: Obesidad con una o más complicaciones graves relacionadas con la obesidad

Determinar cuál es su estadio de obesidad puede ayudar a orientar las conversaciones que usted y su profesional de la salud mantengan sobre las opciones de tratamiento y las metas que se propongan.

En todos los estadios de la obesidad, los objetivos del tratamiento son:

  • Controlar su peso
  • Mejorar sus afecciones de salud relacionadas con el peso
  • Prevenir la aparición futura de otras enfermedades crónicas

Controlar su peso también puede reducir el riesgo de desarrollar complicaciones relacionadas con la obesidad y muchos tipos de cáncer, incluidos el cáncer de mama, el cáncer colorrectal y el cáncer de próstata.

El tratamiento de la obesidad suele incluir medidas para reducir el riesgo de enfermedades crónicas y cambios en sus hábitos de conducta. Las principales estrategias de tratamiento son:

  • Metas realistas para el control del peso
  • Alimentación saludable
  • Actividad física
  • Medicamentos para la obesidad
  • Cirugía para la obesidad

A continuación, encontrará más información sobre cada una de estas estrategias de tratamiento.

Cómo establecer metas realistas para el control del peso

Al comienzo de su camino con la obesidad, intente proponerse una meta modesta: por ejemplo, perder entre un 5 % y un 10 % de su peso corporal en el transcurso de seis meses. Se ha demostrado que este nivel de pérdida de peso aporta beneficios para muchas de las complicaciones relacionadas con la obesidad, incluidas la diabetes, la hipertensión arterial y la enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica (MASLD). Una vez que alcance esa meta, usted y su profesional de la salud podrán establecer una nueva.

Perder una cantidad significativa de peso puede requerir establecer nuevas metas en varias ocasiones. Al trabajar con un profesional de la salud, podrá establecer metas realistas que generen resultados y lo motiven a alcanzar el éxito.

Alimentación saludable

Llevar una alimentación saludable que incluya alimentos ricos en nutrientes en porciones del tamaño adecuado es uno de los mejores cambios que puede hacer por su peso y su salud.

Tenga en cuenta las siguientes recomendaciones cuando piense en una alimentación saludable y no dude en pedir a su profesional de la salud toda la orientación y el apoyo que necesite.

  • Qué comer: Una alimentación saludable incluye una amplia variedad de alimentos nutritivos, como frutas, verduras, granos integrales, carnes magras, aves, huevos, pescados y mariscos, lácteos bajos en grasa, frutos secos, semillas, legumbres y grasas saludables, con proteínas adecuadas para favorecer los músculos y la salud general, y mucha fibra para facilitar la digestión y ayudar a controlar los niveles de glucosa en sangre y de colesterol.
  • Qué evitar: Una alimentación saludable limita los alimentos altamente procesados, las bebidas azucaradas, el alcohol y los alimentos con azúcar agregada, grasas saturadas, grasas trans o sodio.
  • Control de las porciones: No importa qué tan saludable sea su dieta, solo bajará de peso si consume la cantidad correcta de porciones del tamaño adecuado. Una buena fuente de información sobre el control de las porciones es el Plan MiPlato del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos..
  • Control de calorías: Para lograr una pérdida de peso lenta y sostenida, muchos profesionales de la salud recomiendan reducir la ingesta calórica diaria en unas 500 a 750 calorías. Usted y su profesional de la salud pueden decidir juntos cuántas calorías necesita por día. En un plan de alimentación saludable típico, las metas de calorías diarias totales que incluyen una reducción para la pérdida de peso oscilan entre 1200 y 1600 para mujeres y entre 1500 y 1800 para hombres. Sin embargo, estas cifras pueden variar según cada persona.

Si en este momento está siguiendo una meta de calorías, pero no logra bajar de peso, probablemente esté consumiendo demasiadas calorías como para adelgazar. Su profesional de la salud puede recomendarle que reduzca la ingesta diaria en otras 100 o 200 calorías. Su estatura, su peso inicial y su nivel de actividad física contribuyen a determinar cuál debería ser su ingesta calórica diaria.

Planes de alimentación que puede seguir: Informe a su profesional de la salud si le gustaría seguir un plan de alimentación específico. Algunas buenas opciones incluyen la dieta mediterránea, el plan de alimentación DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension) , y el plan MyPlate.

Su profesional de la salud también puede recomendarle otros tipos de planes de alimentación, como un plan bajo en carbohidratos o bajo en grasas, un plan de bajo contenido calórico y alto volumen, un plan rico en proteínas, una alimentación vegetariana, un esquema de ayuno intermitente o un plan que sustituya algunas de sus comidas por bebidas sustitutivas de comidas. Cada uno de estos planes tiene distintas ventajas y desventajas. Su profesional de la salud podrá recomendarle el plan más adecuado para usted.

Una dieta muy baja en calorías puede ser una opción para algunas personas, pero requiere supervisión médica y solo debe seguirse si su profesional de la salud se lo recomienda.

¿Necesita apoyo adicional?  Pida a su profesional de la salud que le remita a un(a) dietista registrado(a) o a un(a) educador(a) en salud.

Actividad física

Aumentar su nivel de actividad física quema calorías y acelera la pérdida de peso. También aporta muchos otros beneficios, como reducir la presión arterial, mejorar los niveles de colesterol y la salud cardíaca, fortalecer los huesos y los músculos, favorecer un mejor descanso nocturno y mejorar el estado de ánimo. Al ponerse en movimiento, usted se beneficia de múltiples maneras.

Su profesional de la salud le brindará orientación sobre cuánto ejercicio puede hacer, qué tipos de actividades son las más adecuadas para usted y qué tipos de ejercicio debería evitar debido a limitaciones físicas u otros factores.

Tenga en cuenta las siguientes recomendaciones al pensar en su actividad física, y no dude en pedir a su profesional de la salud toda la orientación y el apoyo que necesite:

  • Cuánta actividad física realizar: Cualquier cantidad de actividad física aporta beneficios para la salud. Lo mejor es partir de su nivel actual de actividad física e ir aumentándolo de forma gradual. Muchas sociedades médicas, incluida la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Asociación Americana del Corazón y sociedades de endocrinología como AACE, recomiendan proponerse la siguiente meta:
    • 150 minutos por semana de actividad física de intensidad moderada (por ejemplo, caminar, nadar, hacer ciclismo o jugar al tenis)
    • Dos días por semana de actividad de fortalecimiento muscular que trabajen todos los grupos musculares principales (es decir, piernas, caderas, espalda, abdomen, pecho, hombros y brazos). El entrenamiento de fuerza ayuda a aumentar la masa muscular, que es el factor que más contribuye a su tasa metabólica. También es muy importante para la salud ósea.
  • Cómo empezar: Está muy bien comenzar con períodos cortos de actividad e ir aumentando la duración con el tiempo. Empiece con algo sencillo, como caminar unos minutos al día. A medida que mejore su condición física, podrá aumentar la distancia y la intensidad. Se recomienda realizar unos 30 minutos al día, cinco días a la semana. Como alternativa, puede hacer sesiones más largas en menos días. Tenga en cuenta que puede dividir su actividad en varias sesiones más breves a lo largo del día.
  • Elija actividades que disfrute: Es más probable que mantenga en el tiempo aquellas actividades que le resultan agradables. ¿No le interesa salir a correr? No hay problema. En su lugar, puede caminar, hacer senderismo, bailar, jugar al pickleball o asistir a una clase de Zumba.
  • Incorpore la actividad a su vida diaria: ¿Va a reunirse con un amigo? Salgan a caminar en lugar de sentarse a comer. ¿Va a ver televisión? Puede levantar pesas mientras mira su programa. Y a su perro le encantará que empiece a sacarlo a pasear más veces.
  • Registre sus progresos: Usar un contador de pasos u otra herramienta para llevar registro puede ayudarle a mantener su compromiso con la actividad física. La recomendación habitual es llegar a 10 000 pasos al día, pero no sienta que deba empezar con esa cantidad. Comience con una meta que le resulte alcanzable y, con el tiempo, aumente de manera gradual el objetivo de pasos diarios.
  • Inscribirse en un gimnasio — o no: A muchas personas les gusta hacer ejercicio en un gimnasio, entrenar con un(a) instructor(a) o participar en clases grupales. Pero eso no significa que usted tenga que pagar una membresía si no le agradan los gimnasios. Todo lo que necesita para empezar es un par de zapatos cómodos y un lugar donde caminar. También puede aprovechar la gran cantidad de clases de ejercicio gratuitas disponibles en línea.
  • Reduzca el tiempo que pasa sentado(a):  Si tiene un trabajo que requiere pasar muchas horas sentado(a), trate de programar pausas frecuentes a lo largo del día para estirarse o caminar, aunque sea solo un par de minutos.

¿Necesita apoyo adicional? Pídale a su profesional de la salud que le remita a un(a) fisioterapeuta o a un programa de ejercicio médico supervisado.

Medicamentos para la obesidad

Las recomendaciones para el control del peso suelen centrarse en cambios conductuales y de estilo de vida, como llevar una alimentación saludable y realizar actividad física. Sin embargo, algunas personas con obesidad necesitan algo más.

Su profesional de la salud puede plantearle la posibilidad de tomar medicamentos de venta bajo receta para la obesidad. Los medicamentos no pueden sustituir una alimentación saludable ni la actividad física. Pero, si usted tiene ciertas afecciones crónicas relacionadas con el peso o no ha logrado bajar de peso por otros medios, la combinación de medicamentos con cambios conductuales y en el estilo de vida puede ser de ayuda.

Tenga en cuenta este hallazgo del Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK): en promedio, al cabo de un año, las personas que combinan medicamentos de venta bajo receta para la obesidad con cambios en su estilo de vida pierden entre un 3 % y un 12 % más de su peso corporal inicial que las personas que siguen un programa de cambios en el estilo de vida sin tomar medicamentos.

A continuación, encontrará información que puede servirle de guía para hablar sobre los medicamentos para la obesidad con su profesional de la salud.

Cómo actúan los medicamentos para la obesidad

Todos los medicamentos para la obesidad tienen el mismo objetivo: ayudarle a bajar de peso. Sin embargo, actúan de distintas maneras en su organismo. Por ejemplo, pueden reducir su apetito, ayudarle a sentirse satisfecho(a) más rápido después de comer o limitar la cantidad de grasa que su cuerpo absorbe de los alimentos.

Los medicamentos para la obesidad se presentan tanto en forma oral como inyectable, pero es fundamental entender cuál es la dosis correcta en cada caso. La FDA ha informado que pueden producirse sobredosis debido a errores en la dosificación, especialmente con los medicamentos de formulación magistral. Para su seguridad, consulte siempre con su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para usted.

Si su medicamento es inyectable, asegúrese de aprender la técnica correcta para utilizar la jeringa. Verifique la dosis, lea la etiqueta del medicamento y mida cuidadosamente la cantidad indicada. Si tiene alguna duda o pregunta, pida orientación a su profesional de la salud.

Efectos secundarios

Todos los medicamentos, incluidos los medicamentos para la obesidad, pueden provocar efectos secundarios (reacciones no deseadas, a menudo negativas, en su organismo). Los efectos secundarios pueden ser temporales o permanentes. Pueden ser leves, graves o de intensidad intermedia.

Al estudiar los medicamentos, los investigadores registran los efectos secundarios que se presentan en las personas que los toman. Los efectos secundarios frecuentes deben figurar en la etiqueta del medicamento.

Es importante que pregunte a su profesional de la salud cuáles son los efectos secundarios más frecuentes de cualquier medicamento que esté considerando tomar. Contar con esta información puede ayudarle a decidir si desea tomarlo y qué esperar en caso de hacerlo.

Tenga presente que las personas responden de manera diferente a los medicamentos, por lo que los efectos secundarios pueden variar de una persona a otra.

Además, algunos medicamentos pueden provocar efectos secundarios más graves en personas que presentan determinadas afecciones médicas o que toman ciertos otros medicamentos. Sea totalmente sincero(a) con su profesional de la salud respecto de su historia clínica y de todos los medicamentos o suplementos que esté tomando. Su profesional de la salud le indicará qué tipo de pruebas o controles pueden ser necesarios para vigilar la aparición de efectos secundarios graves.

Si toma un medicamento para la obesidad y presenta un efecto secundario, comuníqueselo a su profesional de la salud. Según el tipo y la gravedad del efecto secundario, su profesional de la salud puede:

  • esperar para ver si el efecto secundario disminuye o desaparece;
  • recomendarle medidas de confort o medicamentos que le ayuden a sobrellevarlo (por ejemplo, gotas oftálmicas de venta libre para la sequedad ocular);
  • modificar la dosis del medicamento;
  • suspender el medicamento;
  • cambiarle a otro medicamento.

Duración del tratamiento

Cuando usted y su profesional de la salud hablen sobre los medicamentos para la obesidad, pregunte cuánto tiempo podría continuar con el tratamiento. Algunos medicamentos están indicados únicamente para un uso a corto plazo, mientras que otros pueden tomarse de forma segura durante períodos más prolongados. También es importante saber que, si es necesario interrumpir o suspender el medicamento, es común recuperar parte del peso perdido. Esto forma parte de la fisiología de la obesidad y no constituye un fracaso personal. Planificar con antelación con su equipo de atención médica puede ayudarle a conservar la mayor parte del progreso alcanzado.

Establecer expectativas realistas

Su profesional de la salud puede ayudarle a establecer expectativas realistas sobre la cantidad de peso que podrá perder mientras toma medicamentos para la obesidad. Los distintos fármacos presentan diferentes tasas de éxito, y las personas responden a los medicamentos de manera diferente. Por lo general, las personas que toman medicamentos para la obesidad pueden esperar perder entre el 5 % y el 20 %, o incluso más, de su peso inicial. No obstante, sus resultados dependerán de múltiples factores, entre ellos el peso inicial, la edad, el nivel de actividad física, los hábitos alimentarios, los niveles de estrés y los hábitos de sueño.

Costos de los medicamentos

Antes de elegir un medicamento para la obesidad, consulte con su compañía de seguros médicos los gastos de su bolsillo que deberá asumir.

Medicamentos aprobados por la FDA para adultos con obesidad

La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) ha aprobado cinco medicamentos para la obesidad para uso a largo plazo. Consulte con su compañía de seguros de salud para conocer su cobertura y sus gastos de bolsillo, ya que no todos los medicamentos para la obesidad aprobados por la FDA están cubiertos por todos los planes de seguro.

Tenga en cuenta: Aquí no encontrará listas exhaustivas de los efectos secundarios de los medicamentos que se describen a continuación. Asegúrese de preguntar a su profesional de la salud sobre todos los efectos secundarios que podrían afectarle. Ninguno de estos medicamentos cuenta con la aprobación de la FDA para su uso durante el embarazo.

  • Fentermina/topiramato de liberación prolongada (Qsymia®): Es un medicamento en cápsulas que disminuye el apetito y le ayuda a sentirse satisfecho(a) después de comer. Los efectos secundarios pueden incluir dolor de cabeza, mareos, dificultad para concentrarse, cansancio, alteraciones del gusto, taquicardia y sensación de entumecimiento u hormigueo en brazos, cara, pies y manos. No debe tomarse junto con ciertos medicamentos para la salud mental ni en caso de glaucoma, tiroides hiperactiva o determinadas afecciones cardíacas o de salud mental. Las mujeres que puedan quedar embarazadas no deben usarlo sin un método anticonceptivo confiable.
  • Naltrexona HCl/bupropión HCl (Contrave®): Es un medicamento en comprimidos que disminuye el apetito y le ayuda a comer menos. También se utiliza para apoyar a personas que intentan dejar de fumar. Las personas que padecen trastornos convulsivos o que toman medicamentos opioides no deben tomarlo. Dado que puede afectar el corazón, su profesional de la salud controlará su frecuencia cardíaca y su presión arterial durante las primeras 12 semanas. Los efectos secundarios pueden incluir dolor de cabeza, sequedad de boca, estreñimiento, náuseas, vómitos y, en raras ocasiones, pensamientos suicidas.
  • Inyección de liraglutida (Saxenda®): Este medicamento, que se administra una vez al día mediante inyección, reduce el apetito y le ayuda a sentirse más satisfecho(a) porque retrasa el vaciamiento gástrico. También se receta para tratar la diabetes porque mejora la capacidad del organismo para producir insulina. Los efectos secundarios pueden incluir náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal, estreñimiento, reacciones en el lugar de la inyección y, en raras ocasiones, pensamientos suicidas.
  • Inyección de semaglutida (Wegovy®) : Este medicamento tiene un mecanismo de acción similar al de la liraglutida, pero se administra mediante una inyección semanal. Disminuye el apetito y le ayuda a sentirse más satisfecho(a) porque retrasa el vaciamiento gástrico. También se receta para tratar la diabetes porque mejora la capacidad del organismo para producir insulina. Los efectos secundarios pueden incluir náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal, acidez estomacal, estreñimiento, eructos, reacciones en el lugar de la inyección y, en raras ocasiones, pensamientos suicidas.
  • Orlistat (Xenical®, Alli®): El orlistat es un medicamento en cápsulas que bloquea la absorción de un tercio de la grasa de los alimentos que usted consume. Suele ser más eficaz en personas cuya dieta es rica en grasas. Los efectos secundarios pueden incluir heces oleosas, pérdida involuntaria de heces, deposiciones blandas, urgencia para evacuar, dolor abdominal, gases, cólicos y ciclos menstruales irregulares en las mujeres. Su profesional de la salud puede recomendarle suplementos vitamínicos, ya que el orlistat puede reducir la capacidad del organismo para absorber ciertos nutrientes de los alimentos. No debe tomar este medicamento si presenta malabsorción crónica, colestasis (obstrucción de las vías biliares a nivel del hígado o la vesícula biliar) o si está embarazada.
  • Inyección de tirzepatida (Zepbound®): Este medicamento se administra una vez por semana y actúa sobre dos hormonas (GLP-1 y GIP) para reducir el apetito, retrasar el vaciamiento gástrico y ayudarle a sentirse más satisfecho(a). Los efectos secundarios pueden incluir náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal, estreñimiento, acidez estomacal, reacciones en el lugar de la inyección y, en raras ocasiones, pensamientos suicidas. No debe usar este medicamento si está embarazada, en período de lactancia o si usted o un familiar directo tiene antecedentes de carcinoma medular de tiroides o de neoplasia endocrina múltiple tipo 2 (MEN2). Dado que la tirzepatida puede afectar la forma en que el organismo absorbe los anticonceptivos orales, utilice un método anticonceptivo adicional durante las primeras 4 semanas después de iniciar el tratamiento o de aumentar la dosis.

Visite la FDA para obtener más información sobre la elaboración de medicamentos magistrales.

Descripción general de los medicamentos para la obesidad

Medicamento Cómo actúa No debe tomarlo si... Posibles efectos secundarios
Fentermina (Adipex-P®, Lomaira®)
💊Cápsula diaria (uso a corto plazo, hasta 3 meses)
Suprime el apetito a través del sistema nervioso central (simpaticomimético). Indicado únicamente para uso a corto plazo. Embarazo o lactancia, enfermedad cardíaca, hipertensión arterial no controlada, hipertiroidismo, glaucoma, agitación, antecedentes de abuso de sustancias o uso de un IMAO en los últimos 14 días. Sequedad de boca, insomnio, estreñimiento, nerviosismo o ansiedad, dolor de cabeza, aumento de la frecuencia cardíaca y de la presión arterial, y palpitaciones. El profesional de la salud puede controlar la presión arterial y la frecuencia cardíaca.
Fentermina/topiramato de liberación prolongada (Qsymia®)
💊 Cápsula diaria
Reduce el apetito y le ayuda a sentirse más satisfecho(a) más rápido. Embarazo o lactancia, glaucoma, hipertiroidismo, enfermedad cardíaca reciente o accidente cerebrovascular. Sequedad de boca, estreñimiento, insomnio, hormigueo en las manos y los pies, cambios en el estado de ánimo, aumento de la frecuencia cardíaca y de la presión arterial.
Naltrexona HCl/bupropión HCl (Contrave®)
💊 Cápsula diaria
Reduce el apetito; también se utiliza para ayudar a dejar de fumar. Embarazo o lactancia, trastornos convulsivos, hipertensión arterial no controlada, consumo de opioides, abstinencia de alcohol o benzodiacepinas. Dolor de cabeza, sequedad de boca, estreñimiento, náuseas, vómitos, aumento de la presión arterial y, en raras ocasiones, pensamientos suicidas.
Orlistat (Alli®, Xenical®)
💊 Cápsula con las comidas
Bloquea la absorción de parte de la grasa de los alimentos. Embarazo o lactancia, malabsorción crónica, colestasis. Heces oleosas, gases, cólicos abdominales, diarrea. Requiere un multivitamínico diario.
Liraglutide (Saxenda®)
💉 Inyección diaria
Reduce el apetito, retrasa el vaciamiento gástrico y aumenta la sensación de saciedad. También se utiliza para tratar la diabetes. Embarazo o lactancia; antecedentes personales o familiares de carcinoma medular de tiroides o de MEN2. Náuseas, vómitos, diarrea, estreñimiento, dolor abdominal, problemas de la vesícula biliar, reacciones en el lugar de la inyección y, en raras ocasiones, pensamientos suicidas.
Semaglutide (Wegovy®)
💉 Inyección semanal
Disminuye el apetito, retrasa el vaciamiento gástrico y mejora el control de la glucosa en sangre. Embarazo o lactancia; antecedentes personales o familiares de carcinoma medular de tiroides o de MEN2. Náuseas, vómitos, diarrea, estreñimiento, dolor abdominal, problemas de la vesícula biliar, reacciones en el lugar de la inyección y, en raras ocasiones, pensamientos suicidas.
Tirzepatide (Zepbound®)
💉 Inyección semanal
Actúa sobre dos hormonas (GLP-1 y GIP) para reducir el apetito y aumentar la sensación de saciedad. Embarazo o lactancia; antecedentes personales o familiares de carcinoma medular de tiroides o de MEN2. Náuseas, vómitos, diarrea, estreñimiento, dolor abdominal, problemas de la vesícula biliar, reacciones en el lugar de la inyección y, en raras ocasiones, pensamientos suicidas. Puede disminuir la eficacia de los anticonceptivos orales al iniciar el tratamiento.

Otros tratamientos para el control del peso

  • Los batidos sustitutivos de comidas reemplazan comidas por bebidas especialmente formuladas.
  • Los planes de sustitución de comidas preenvasados incluyen cantidades específicas de calorías y macronutrientes. Las comidas pueden comprarse a través de distintos planes de alimentación o prepararse de manera independiente.

En el futuro estarán disponibles otras terapias prometedoras para la obesidad. Por ejemplo, los investigadores están estudiando medicamentos que podrían favorecer la pérdida de peso mediante la modificación de hormonas o bacterias intestinales. También investigan tratamientos que podrían cambiar la acción de ciertos genes relacionados con la obesidad, proceso conocido como edición génica.

Cómo elegir el medicamento adecuado para usted

Una vez que usted y su profesional de la salud hayan conversado sobre las distintas opciones de medicamentos para la obesidad, sus efectos secundarios más frecuentes y los resultados que puede esperar de manera realista, podrán decidir cómo proceder. No sienta que debe tomar una decisión apresurada: está bien tomarse el tiempo necesario para considerar todo lo que ha conversado con su profesional de la salud.

Cirugía metabólica y bariátrica

Un plan de alimentación saludable, la actividad física y los cambios de conducta son componentes fundamentales de cualquier plan de tratamiento para la obesidad. Su profesional de la salud también puede hablar con usted sobre el uso de medicamentos para la obesidad y/o la posibilidad de someterse a una cirugía para la obesidad (también llamada cirugía bariátrica).

La cirugía para la obesidad no sustituye la alimentación saludable, la actividad física ni los cambios de conducta. Sin embargo, puede ayudarle a bajar de peso y a mejorar su salud si presenta ciertas afecciones de salud relacionadas con el peso y no ha logrado perder suficiente peso por otros medios.

Cualquier tipo de cirugía para la obesidad es una intervención médica mayor. Requiere una planificación cuidadosa, un tiempo importante de recuperación y cambios en el estilo de vida. Por eso, los profesionales de la salud recomiendan la cirugía para la obesidad solo cuando los posibles beneficios superan los riesgos potenciales.

Existen varios tipos de cirugía para la obesidad. Cada uno tiene ventajas y desventajas distintas y ayuda al control del peso de manera diferente. Si su profesional de la salud le recomienda una cirugía para la obesidad, hablará con usted sobre qué tipos de cirugía podrían ajustarse mejor a sus necesidades. Sin embargo, es útil que usted conozca algunos aspectos básicos sobre la cirugía para la obesidad, de modo que pueda tomar decisiones informadas al respecto.

A continuación, le ofrecemos información que puede servirle de guía cuando converse con su profesional de la salud sobre las opciones disponibles.

Cómo establecer expectativas realistas sobre la cirugía

¿Cuánto peso puede esperar perder si se somete a una cirugía? Eso depende de muchos factores, entre ellos el tipo de cirugía, su peso inicial antes de la intervención y los cambios en el estilo de vida que adopte posteriormente.

En promedio, las personas que se someten a cirugía para la obesidad pierden entre un 15 % y un 30 % de su peso corporal inicial, según el NIDDK. Por supuesto, los resultados de la cirugía varían de una persona a otra. Además, es posible que vuelva a recuperar parte del peso perdido en el futuro si no mantiene cambios en su estilo de vida a largo plazo.

Su profesional de la salud puede ayudarle a establecer expectativas realistas sobre cuánto peso podría perder si se somete a una cirugía para la obesidad y el posible impacto de esta en sus afecciones de salud relacionadas con el peso.

Cómo funciona la cirugía para la obesidad

La cirugía para la obesidad actúa mediante cambios en su sistema digestivo. Por ejemplo, la cirugía puede:

  • Reducir el tamaño del estómago, lo cual limita la cantidad de alimentos que puede comer cómodamente.
  • Modificar la forma en que su cuerpo absorbe los nutrientes de los alimentos que consume.
  • Limitar la cantidad de calorías que su cuerpo puede absorber.
  • Influir en las hormonas relacionadas con el hambre y el apetito, así como en las bacterias que se encuentran en su intestino.

Motivos para considerar la cirugía para la obesidad

La pérdida de peso como resultado de una cirugía para la obesidad podría mejorar las afecciones médicas relacionadas con el peso, como la diabetes tipo 2, la apnea del sueño, la presión arterial alta y los niveles de colesterol no saludables. También podría reducir el riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer relacionados con el peso.

La cirugía para la obesidad incluso puede ayudar a prolongar la vida. Por ejemplo, un estudio de 2018 determinó que la cirugía bariátrica prolongó la vida de las personas que participaron en el estudio en 4,5 años más, en comparación con personas de edad, género e índice de masa corporal similares que no se sometieron a cirugía bariátrica.

Posibles riesgos de la cirugía para la obesidad

Su profesional de la salud hablará con usted sobre los riesgos de la cirugía. Según el tipo de cirugía, estos pueden incluir:

  • Efectos secundarios de la cirugía: Dependen de muchos factores, entre ellos el tipo de cirugía, su peso inicial antes de la intervención y los cambios en el estilo de vida que adopte posteriormente. Pueden incluir sangrado, cicatrices, infecciones y coágulos de sangre. Pueden ir desde molestias leves hasta situaciones potencialmente mortales.
  • Síndrome de vaciamiento gástrico rápido (dumping): Esta afección se presenta cuando los alimentos pasan demasiado rápido del estómago al intestino. Esto provoca la liberación excesiva de hormonas, como la insulina, y permite un movimiento excesivo de líquidos hacia los intestinos, lo cual puede causar síntomas como enrojecimiento de la piel, aumento de la frecuencia cardíaca, dolor abdominal, vómitos y diarrea. El síndrome del vaciamiento gástrico generalmente puede prevenirse al consumir comidas ricas en proteínas y al evitar los carbohidratos simples.
  • Cálculos biliares: Las personas que bajan de peso rápidamente después de la cirugía tienen un mayor riesgo de desarrollar cálculos biliares. Se trata de depósitos que se forman en la vesícula biliar y pueden provocar dolor intenso.
  • Úlcera: Una úlcera es la erosión del tejido en la zona donde se unen el estómago y el intestino. Generalmente se trata con medicamentos, pero si es grave puede requerir una intervención quirúrgica.
  • Estenosis: Esta afección se presenta cuando el espacio en el estómago se vuelve demasiado estrecho para permitir el paso de alimentos sólidos. Puede causar vómitos o náuseas. La estenosis requiere un procedimiento quirúrgico de seguimiento para ampliar el espacio en el estómago.
  • Hernia: Esta afección se presenta cuando una parte del estómago, de los intestinos o de otro tejido se desplaza hacia un lugar donde no debería estar, por lo general en el abdomen. Por lo general, una hernia requiere reparación quirúrgica.
  • Procedimientos adicionales: Aproximadamente un tercio de las personas que se someten a cirugía bariátrica necesitan algún tipo de procedimiento de seguimiento adicional o una hospitalización dentro de los cinco años posteriores a la cirugía.
  • Deficiencias de nutrientes: Después de la cirugía, es posible que su cuerpo no absorba tan bien los nutrientes. Para proteger su salud, deberá tomar suplementos de vitaminas y minerales por el resto de su vida. Si no consume la cantidad suficiente de ciertos nutrientes, puede desarrollar problemas de salud relacionados con estas deficiencias, como anemia (por falta de hierro) u osteoporosis (por falta de vitamina D y calcio).

Costo de la cirugía para la obesidad

Según el NIDDK, la cirugía para la obesidad puede costar más de USD 15 000, en función del tipo de intervención que se realice, de las posibles complicaciones posquirúrgicas y de otros factores. Algunos tipos de seguro de salud ayudan a cubrir el costo de la cirugía para la obesidad. Por ejemplo, Medicare y Medicaid cubren ciertos procedimientos quirúrgicos si usted presenta determinadas afecciones relacionadas con la obesidad.

Mientras analiza si someterse o no a una cirugía para la obesidad, consulte con su aseguradora de salud acerca de:

  • Qué requisitos debe cumplir para calificar para la cobertura.
  • Qué parte del costo de la cirugía estaría cubierta.
  • Cuáles serían sus gastos de bolsillo.

Asegúrese de contar con toda la información necesaria para no enfrentarse a costos inesperados.

Cómo prepararse para la cirugía para la obesidad

Si usted y su profesional de la salud deciden que la cirugía para la obesidad es adecuada para usted, recibirá instrucciones detalladas sobre qué hacer antes de la intervención. Los pasos pueden incluir lo siguiente:

  • Un examen físico. Su profesional de la salud buscará afecciones médicas que puedan interferir con la cirugía y con su recuperación posterior.
  • Educación. Hay mucho que aprender sobre qué puede esperar antes, durante y después de la cirugía para la obesidad. Su profesional de la salud puede presentarle esta información en una clase, en un video, mediante material informativo o a través de otro tipo de recurso. A medida que se informe sobre su cirugía, haga una lista de las preguntas que tenga para su profesional de la salud y asegúrese de recibir las respuestas que necesita.
  • Reunión con un dietista. Un dietista es un profesional de la salud especializado en alimentación y nutrición. Este profesional le ayuda a conocer los distintos tipos de alimentos y trabaja con usted para establecer objetivos nutricionales personalizados. También le indicará qué tipo de plan de alimentación debe seguir antes y después de la cirugía.
  • Reunión con un especialista en ejercicio físico. Aprenderá qué tipo de actividades físicas debe realizar antes y después de la cirugía. Mantenerse físicamente activo(a) antes de la cirugía reducirá su riesgo de presentar complicaciones durante y después de la intervención.
  • Reunión con un profesional de la salud mental. Una evaluación psicológica antes de la cirugía ayuda a garantizar que usted esté emocionalmente preparado(a) para el procedimiento. Asegúrese de informar a su profesional de la salud mental si tiene antecedentes de trastornos de salud mental, trastornos de la alimentación o experiencias traumáticas que la cirugía pueda desencadenar.
  • Reunión con un especialista en salud conductual. A raíz de la cirugía, será necesario que realice muchos cambios en sus hábitos de comportamiento. Este especialista le ayudará a comprender qué cambios deberá hacer y cómo modificar sus hábitos con éxito.
  • Vincularse con un grupo de apoyo. Su profesional de la salud puede recomendarle que se una a un grupo de apoyo presencial o en línea para personas que se han sometido a una cirugía para la obesidad. Un grupo puede brindarle apoyo, información y un sentido de comunidad, además de ofrecerle la oportunidad de compartir sus experiencias y aprender de otras personas que se han sometido a una cirugía para la obesidad.
  • Pruebas prequirúrgicas: Su profesional de la salud realizará una medición de la presión arterial y solicitará análisis de sangre. También puede indicar otras pruebas de laboratorio o estudios por imágenes para evaluar sus niveles de vitaminas y minerales, la salud de su corazón, su respiración y otros aspectos de su estado de salud. Asimismo, se asegurará de que tenga al día las pruebas de detección de cáncer programadas antes de la cirugía.
  • Control de la diabetes: Si tiene diabetes, su profesional de la salud verificará que sus niveles de azúcar en sangre estén bien controlados antes de la cirugía. Si no es así, es posible que le recomiende posponer la intervención hasta que sus niveles de azúcar en sangre estén mejor controlados, a fin de reducir su riesgo de presentar complicaciones durante y después de la cirugía.
  • Dejar de fumar: Si usted fuma, deberá dejar de fumar durante las seis semanas previas a la cirugía e, idealmente, no volver a hacerlo. Su profesional de la salud puede remitirle a recursos para dejar de fumar que le ayuden a lograrlo.
  • Asesoramiento sobre el embarazo: Si puede quedar embarazada, su profesional de la salud hablará con usted sobre métodos anticonceptivos. No se recomienda el embarazo durante los 18 meses posteriores a una cirugía para la obesidad.
  • Qué hacer en los días y las horas previos a la cirugía: Su profesional de la salud le indicará qué debe comer antes de la cirugía, cuándo debe dejar de comer y otros detalles importantes.

Tipos de cirugía para la obesidad aprobados por la FDA

La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) ha aprobado las siguientes opciones de cirugía para adultos con obesidad:

Cirugía laparoscópica de banda gástrica ajustable: Conocida comúnmente como cirugía de banda gástrica ajustable, este procedimiento consiste en colocar una banda de silicona inflable alrededor de la parte superior del estómago. La banda crea una bolsa gástrica más pequeña, con una abertura ajustable. Esta bolsa pequeña limita la cantidad de alimentos que usted puede comer y le ayuda a sentirse satisfecho(a) más rápidamente después de comer. Si es necesario, la banda puede ajustarse. Este tipo de cirugía es reversible. En la actualidad se utiliza menos que antes debido a las posibles complicaciones y a que, por lo general, produce una menor pérdida de peso que otros tipos de cirugía para la obesidad.

Gastrectomía en manga laparoscópica: También conocida como cirugía de manga gástrica o gastrectomía en manga, es un procedimiento en el que se extirpa gran parte del estómago. La parte del estómago que permanece tiene forma de tubo alargado, similar a una banana. La pérdida de peso puede producirse porque el nuevo estómago, más pequeño, contiene menos alimentos. Además, la porción del estómago que se extirpa es la zona donde se producen las hormonas relacionadas con el hambre. Las personas que se someten a una gastrectomía en manga suelen sentir menos hambre y se sacian más rápidamente. Este procedimiento no es reversible.

Bypass gástrico en Y de Roux: Conocido comúnmente como cirugía de bypass gástrico, este procedimiento crea una pequeña bolsa gástrica y la conecta directamente con el intestino delgado, de modo que se evita el paso por la mayor parte del estómago y por aproximadamente un 30 % del tramo superior del intestino delgado. Esta nueva bolsa gástrica más pequeña limita la cantidad de alimentos que usted puede comer y hace que se absorban menos calorías y nutrientes de los alimentos. Además, este cambio modifica la acción de las hormonas y de las bacterias presentes en el intestino de una manera que puede reducir el apetito. La cirugía puede realizarse por vía laparoscópica, introduciendo los instrumentos en el abdomen a través de pequeñas incisiones, lo que evita la necesidad de una cirugía abdominal abierta. Esta cirugía es difícil de revertir.

Derivación biliopancreática con cruce duodenal: También se la conoce como "cirugía mixta". Este procedimiento combina una cirugía de gastrectomía en manga y una cirugía de bypass gástrico. Primero se realiza una gastrectomía en manga y luego la parte restante del estómago se conecta al tercio inferior del intestino delgado. Como resultado, los alimentos que usted ingiere evitan el paso por entre el 70 % y el 80 % de su intestino delgado, lo que reduce la cantidad de calorías y nutrientes que su organismo puede absorber. Aunque este tipo de cirugía suele ofrecer buenos resultados, su mayor tasa de complicaciones y el riesgo de presentar deficiencias de nutrientes hacen que se utilice con menos frecuencia que otros tipos de cirugía. Es parcialmente reversible.

Gastroplastia endoscópica en manga y reducción transoral del orificio de salida: Este procedimiento reduce el tamaño del estómago, lo que le ayuda a comer menos alimentos y a sentirse satisfecho(a) más rápidamente, ya que los alimentos tardan más en atravesar el estómago. Como se lleva a cabo mediante un pequeño dispositivo quirúrgico que su médico introduce en el estómago a través de la boca, no requiere incisiones externas ni deja cicatrices visibles en la piel. Su médico utiliza un dispositivo de sutura para reducir el volumen del estómago. Por lo general, este tipo de cirugía para la obesidad no requiere que usted pase la noche en el hospital. Sin embargo, se le administran medicamentos que le inducen el sueño mientras su médico realiza el procedimiento. Este tipo de procedimiento es reversible.

Procedimientos endoscópicos metabólicos: Son tratamientos mínimamente invasivos y no quirúrgicos que utilizan un tubo delgado y flexible llamado endoscopio, el cual se introduce por la boca hasta el estómago. Entre los tipos más frecuentes se incluyen la gastroplastia endoscópica en manga (ESG), el balón intragástrico (IGB) y la reducción transoral del orificio de salida (TORe). Estos procedimientos se consideran opciones seguras y eficaces para el control del peso.

  • Gastroplastia endoscópica en manga (ESG): Es un procedimiento mínimamente invasivo que utiliza un tubo flexible llamado endoscopio, el cual se introduce por la boca hasta el estómago. Su profesional de la salud utiliza un instrumento especial para colocar suturas en el interior del estómago y reducir su tamaño. Esto le ayuda a sentirse satisfecho(a) más rápidamente y favorece el control del peso. La ESG no requiere incisiones ni extirpación de tejido del estómago y se considera un procedimiento seguro y eficaz.
  • Balón intragástrico (IGB): Se coloca un balón blando en el estómago a través de un endoscopio y luego se llena con solución salina o con gas. El balón ocupa espacio en el estómago, lo que le ayuda a sentirse satisfecho(a) con comidas más pequeñas. Es una opción temporal, que por lo general se retira a los seis meses y puede contribuir al control del peso a corto plazo.
  • Reducción transoral del orificio de salida (TORe): Se trata de un procedimiento no quirúrgico para personas que se han sometido a una cirugía de bypass gástrico, pero que tienen dificultades para controlar su peso. Mediante un tubo delgado y flexible llamado endoscopio, el médico coloca suturas para estrechar la abertura entre la bolsa gástrica y el intestino delgado. Esto hace que los alimentos permanezcan más tiempo en el estómago, de modo que usted se sienta satisfecho(a) más rápidamente y se mantenga satisfecho(a) por más tiempo después de comer.

Cómo tomar una decisión sobre la cirugía para la obesidad

Si su profesional de la salud le recomienda cirugía para la obesidad, tómese el tiempo necesario para informarse sobre sus opciones, hacer preguntas, sopesar las ventajas y las desventajas y reflexionar detenidamente si se trata de la opción adecuada para usted. Es un paso importante, uno que cientos de miles de personas en los Estados Unidos dan cada año, y no debe tomarse a la ligera. Si decide seguir adelante, cuanto mejor preparado(a) esté, mayores serán las probabilidades de que alcance sus metas para el control del peso.

Para obtener más información sobre los distintos tipos de procedimientos de cirugía para la obesidad, infórmese en la Sociedad Estadounidense de Cirugía Metabólica y Bariátrica (ASMBS).


¿Sabía usted?

Cirugía para la obesidad

  • La primera cirugía para la obesidad (cirugía bariátrica) se realizó en España en el siglo X.

Toma de decisiones compartida

Usted y su profesional de la salud trabajarán en conjunto para elaborar un plan de tratamiento personalizado que sea adecuado para usted y le permita controlar su peso de manera saludable. Una vez que inicie el tratamiento, usted y su profesional de la salud podrán mantenerse en contacto para evaluar su progreso y realizar los ajustes necesarios al tratamiento.

Saber que vive con obesidad puede resultar frustrante. Esa es una reacción normal. Pero no permita que eso le impida considerar todas sus opciones de tratamiento. Y recuerde que perder tan solo entre un 5 % y un 10 % de su peso corporal podría mejorar su salud.