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Contemplación

Contemplación

Si tiene obesidad, probablemente en algún momento se ha preguntado por qué aumentó de peso. Y es probable que haya recibido muchos comentarios no deseados al respecto. Tal vez algunas personas le hayan dicho que es porque come demasiado o porque no hace suficiente ejercicio. Incluso pueden haber atribuido la culpa de su obesidad a una falta de fuerza de voluntad o a no esforzarse lo suficiente para bajar los kilos de más.

Si bien es cierto que la alimentación, la actividad y el esfuerzo desempeñan un papel en la obesidad, hay mucho más detrás de esta afección. La ciencia ahora reconoce que la obesidad es una afección muy compleja que va mucho más allá de las calorías y la fuerza de voluntad. La obesidad no es una falla de carácter: es una enfermedad crónica.

La obesidad tiene una amplia lista de posibles causas, que van desde los genes con los que nació hasta el entorno en el que vive. Cada cuerpo es diferente y cada persona tiene una susceptibilidad individual a la obesidad.

A continuación, se presentan algunos factores que pueden aumentar su riesgo de desarrollar obesidad:

  • Su alimentación: El aumento de peso es más probable cuando habitualmente consume más calorías de las que quema cada día.
  • Sus niveles de actividad: Toda la actividad que realiza, desde entrenamientos en el gimnasio hasta pasear a su perro, quema energía proveniente de los alimentos que consume. Ser menos activo quema menos energía.
  • Su genética: Sus genes pueden influir en cuánta grasa corporal almacena, cómo la procesa y en qué zonas del cuerpo se deposita. También pueden afectar su apetito. Si sus familiares tienen obesidad, existe una mayor probabilidad de que usted también desarrolle esta enfermedad.
  • Su crianza: Es posible que haya adquirido hábitos de alimentación y de actividad física que influyen en la obesidad en el hogar donde creció.
  • Su raza u origen étnico: Algunos grupos demográficos tienen mayor probabilidad de presentar obesidad que otros. Por ejemplo, los adultos negros no hispanos tienen las tasas más altas de obesidad, seguidos por los adultos hispanos, los adultos blancos no hispanos y los adultos asiáticos no hispanos.
  • Su entorno: Muchos aspectos de su entorno pueden influir en su peso. Esto incluye dónde vive y con quién vive; su situación económica; su nivel educativo; su trabajo; y su acceso a atención médica, alimentos saludables y lugares para hacer ejercicio. Estas condiciones se conocen como determinantes sociales de la salud (SDOH, Social determinants of health). y pueden tener un impacto considerable en su peso, su salud y su bienestar.
  • Su salud: Ciertas afecciones médicas pueden facilitar el aumento de peso y dificultar su pérdida. Entre ellas se incluyen la enfermedad de Cushing, la artritis, el hipotiroidismo, la depresión, el síndrome de ovario poliquístico y la apnea del sueño. El estrés crónico y dormir de manera insuficiente también son factores adicionales.
  • Su salud mental: : Algunos tipos de afecciones de salud mental pueden influir en su peso. Por ejemplo, si tiene depresión, puede recurrir a la comida cuando experimenta sentimientos de tristeza. Además, puede resultarle difícil encontrar motivación para hacer ejercicio. El estrés crónico y la ansiedad también pueden afectar sus hábitos de alimentación y actividad física.
  • Trastornos alimentarios y conductas alimentarias desordenadas: Estos términos describen una variedad de conductas alimentarias desordenadas, como bulimia, anorexia nerviosa, atracones y purgas. Estas conductas dificultan reconocer las señales naturales de hambre y saciedad, lo que puede llevar a comer en exceso y aumentar de peso.
  • Su edad: A medida que envejece, puede aumentar de peso o tener dificultades para bajarlo debido a cambios hormonales, un estilo de vida menos activo o una reducción de la masa muscular.
  • Sus medicamentos: Algunos medicamentos recetados están asociados con el aumento de peso.
  • Sus hábitos de sueño: : La falta de sueño, así como trastornos del sueño como la apnea obstructiva del sueño o el trastorno del sueño por trabajo en turnos rotativos, pueden contribuir al aumento de peso.
  • Otros factores: Los científicos continúan investigando otros factores que pueden contribuir a la obesidad. Entre ellos se incluyen los tipos y la cantidad de bacterias beneficiosas en el intestino, el consumo de cigarrillos y la exposición a sustancias químicas en el entorno.

No se desanime si vive con obesidad. Si habla con un profesional de la salud, puede comenzar a retomar el control de su peso y de su salud. Conozca más sobre The Weight of Misconception (El peso de la desinformación) y cómo está amplificando las voces de los pacientes para transformar la comprensión de la obesidad aquí..

Evaluar la disposición

Su profesional de la salud puede usar el "modelo de las 5A" para apoyarlo(a) en su proceso relacionado con la obesidad. Este modelo fue creado inicialmente para ayudar a las personas a dejar de fumar y, debido a su eficacia, los profesionales de la salud lo aplicaron también a la obesidad.

Como su nombre lo indica, e modelo de las 5A incluye cinco acciones que comienzan con la letra "A" en inglés. A continuación, se explica cada una de las cinco A y cómo su profesional de la salud puede utilizarlas mientras trabajan juntos en el manejo de su obesidad.

El modelo de las 5A

1. Ask (Preguntar)

Si decide hablar sobre su peso con su profesional de la salud, es posible que le pregunten sobre temas como:

  • Su comprensión de los efectos de la obesidad en la salud
  • Si su peso está afectando su calidad de vida
  • Si le interesa bajar de peso

Tenga en cuenta que su profesional de la salud no debería ser la única persona que haga preguntas durante sus consultas. Usted también debe hacer preguntas. Si lo desea, escriba una lista de preguntas antes de su visita para no olvidar ninguna. Y tome notas para recordar las respuestas de su profesional de la salud.

Si al llegar a casa se le ocurre alguna otra pregunta, asegúrese de comunicarse nuevamente con su profesional de la salud.

2. Assess (Evaluar)

A continuación, su profesional de la salud evaluará su salud física y emocional con respecto a su peso. Esta evaluación evaluación incluye diversos controles y mediciones que buscan cuantificar el impacto de la obesidad en su salud y bienestar, como:

  • Peso
  • Índice de masa corporal (IMC)
  • Circunferencia de cintura
  • Complicaciones de salud relacionadas con el peso
  • Estadio de obesidad, que describe la gravedad de sus complicaciones

3. Advise (Aconsejar)

Después de la evaluación, su profesional de la salud le brindará recomendaciones sobre su plan de tratamiento. Algunas opciones comunes incluyen:

  • Fijar metas
  • Cambiar sus hábitos de alimentación
  • Aumentar su actividad física
  • Recibir asesoramiento conductual
  • Consultar a otros tipos de profesionales de la salud
  • Tomar medicamentos recetados
  • Considerar procedimientos quirúrgicos

4. Agree (Acordar)

Esta parte del modelo de las 5A es muy importante, y es fundamental que usted la comprenda bien. Cuando su profesional de la salud le aconseja sobre sus metas y su plan de tratamiento, usted decide si está de acuerdo con esas recomendaciones. Tiene derecho a participar en la toma de decisiones compartida con su profesional de la salud. Esto significa trabajar juntos en un plan que combine sus preferencias con el consejo profesional.

Si no está de acuerdo con lo que su profesional de la salud le propone, hágaselo saber. Comparta aquello que le incomoda y trabajen juntos para ajustar el plan de modo que se adapte a sus necesidades. Recuerde: Es su cuerpo, y la toma de decisiones compartida será clave para determinar qué plan de tratamiento es el más adecuado para usted.

5. Assist (Ayudar)

Una vez que se haya establecido un plan de tratamiento para manejar su obesidad, su profesional de la salud le brindará ayuda durante todo el proceso. Esto puede incluir acciones como:

  • Crear un plan de alimentación saludable
  • Explorar ideas para superar los obstáculos relacionados con el ejercicio
  • Analizar otros factores que pueden influir en su peso, como dormir mal, los antojos y los trastornos del estado de ánimo, y recomendar maneras de manejarlos
  • Evaluar periódicamente la eficacia de su plan de tratamiento y recomendar ajustes según sea necesario
  • Derivarlo(a) a un cirujano especializado en cirugía bariátrica/metabólica

A lo largo del proceso, sea proactivo(a) y mantenga una comunicación abierta para que su profesional de la salud sepa qué necesita en términos de recursos y apoyo. Su profesional de la salud no puede hacer recomendaciones adecuadas sin información honesta. Si tiene dificultades con su plan, no logra alcanzar sus metas o tiene cualquier otra inquietud, asegúrese de expresarlo. Mediante una comunicación abierta y la toma de decisiones compartida, podrán trabajar juntos para reevaluar sus metas, ajustar su plan de tratamiento y perfeccionar cualquier estrategia que no esté funcionando tan bien como podría.

Al seguir el modelo de las 5A, su profesional de la salud puede ayudarle a definir y alcanzar sus metas de manejo de la obesidad, de modo que pueda mejorar su salud y su calidad de vida.

Sus circunstancias de vida

Sus circunstancias personales pueden hacer que sea más o menos probable que desarrolle obesidad. El lugar donde nace, vive, aprende y trabaja influye en su salud, bienestar y calidad de vida. Tal como se mencionó antes, estos factores se conocen como determinantes sociales de la salud (SDOH, Social determinants of health).

El gobierno federal agrupa los SDOH en cinco categorías:

  • Estabilidad económica: ¿Tiene un trabajo estable y bien remunerado? ¿Puede costear los alimentos y otros recursos que necesita para mantenerse saludable?
  • Acceso a la educación y calidad educativa: ¿Existen oportunidades educativas de alta calidad donde vive? ¿Puede pagar estudios universitarios para usted o para sus hijos?
  • Acceso a la atención médica y calidad de la atención: ¿Tiene seguro médico? ¿Está recibiendo todos los servicios de salud que necesita?
  • Vecindario y entorno construido: ¿Vive en un lugar con altos índices de violencia? ¿El agua que bebe es segura? ¿Puede acceder fácilmente a alimentos nutritivos?
  • Contexto social y comunitario: ¿Tiene que lidiar regularmente con racismo o discriminación? ¿Cuenta con el apoyo de otras personas en momentos difíciles?

En muchas comunidades con menor nivel socioeconómico, los SDOH aumentan su riesgo de obesidad y otros problemas de salud. Por ejemplo, comer alimentos saludables puede resultar difícil si vive en condiciones de pobreza. Tener un seguro médico insuficiente o no tenerlo puede significar que ningún profesional de la salud supervise su atención. Vivir en un lugar sin parques ni aceras hace más difícil realizar actividad física.

Si sus circunstancias de vida están generando situaciones que podrían poner en riesgo su salud, informe a su profesional de la salud. Eso les permitirá tomar medidas para ayudarle a mantenerse más saludable.


¿Sabía usted?

Obesidad y enfermedad crónica

  • Noventa y seis millones de estadounidenses, aproximadamente el 38 % de la población de EE. UU., tienen prediabetes, lo que significa que su nivel de azúcar en sangre es más alto de lo normal, pero aún no lo suficiente para diagnosticar diabetes tipo 2. Bajar de peso puede revertir la prediabetes y puede retrasar o prevenir el desarrollo de la diabetes tipo 2.
  • Para algunas personas con diabetes tipo 2, un manejo intensivo del peso (ya sea mediante cambios en el estilo de vida o cirugía) puede reducir los niveles de azúcar en sangre hasta valores no diabéticos y conducir a la remisión.
  • Perder tan solo 10 libras puede ayudar a reducir la presión arterial.