Tratamiento de la enfermedad ocular tiroidea

Tratamiento de la enfermedad ocular tiroidea

¿Cómo se trata la enfermedad ocular tiroidea?  

Si padece la enfermedad ocular tiroidea, su profesional de la salud puede recomendarle que acuda también a un oftalmólogo, un(a) profesional de la salud especializado en el cuidado de los ojos y la visión. Un oftalmólogo podrá evaluar sus síntomas y recomendarle un plan de tratamiento personalizado.

Aunque es poco frecuente, la enfermedad ocular tiroidea puede causar daños oculares graves si no se trata. El tratamiento de la enfermedad ocular tiroidea generalmente se realiza en dos fases:

  • Fase 1: Tratar la enfermedad ocular activa con medicamentos para preservar la vista.
  • Fase 2: Tratar los cambios permanentes. Esto puede requerir cirugía para corregir la visión doble, reducir la hinchazón y la retracción de los párpados.

Ajuste del tratamiento

¿Por qué es necesario ajustar el tratamiento de la enfermedad ocular tiroidea?

Cuando recibe tratamiento para la enfermedad ocular tiroidea, su profesional de la salud hace seguimiento del tratamiento para comprobar si le está dando resultado. Su profesional de la salud también verifica si su tratamiento requiere ajustes, como cambios en el tipo o la dosis de los medicamentos que está tomando.

Por ejemplo, su profesional de la salud puede ajustar sus medicamentos si estos:

  • No están dando el resultado esperado.
  • No alivian sus síntomas lo suficiente.
  • Provocan efectos secundarios desagradables o complicaciones preocupantes.
  • Interfieren con otro medicamento que toma.
  • Afectan a otra afección médica que ya tiene.
  • Tienen un impacto negativo en su salud mental.

Si su tratamiento con medicamentos inicial no produce los resultados deseados, su profesional de la salud puede recetarle medicamentos más fuertes o terapias más invasivas, como la cirugía.

En algunos casos, los tratamientos para la enfermedad ocular tiroidea pueden causar efectos secundarios y complicaciones. Por ejemplo, las gotas para los ojos secos pueden causar irritación, enrojecimiento, hinchazón o aumento de la sensibilidad a la luz. Los corticosteroides pueden causar aumento de peso, cambios del estado de ánimo, retención de líquidos o cambios en la presión arterial. Otros medicamentos que tratan la enfermedad ocular tiroidea pueden causar dolor de cabeza, aumento del azúcar en sangre, espasmos musculares o empeoramiento de la enfermedad inflamatoria intestinal.

Si experimenta algún efecto secundario o complicación, informe a su profesional de la salud de inmediato.

Apoyo

Apoyo para la enfermedad ocular tiroidea

Vivir con cualquier tipo de problema de salud puede afectar su salud mental. En el caso de la enfermedad ocular tiroidea, los cambios en su apariencia, como los ojos saltones, pueden afectar su autoestima. Además, los cambios en la visión pueden causarle estrés o ansiedad, ya que le preocupa su capacidad para ver.

Algunos tipos de medicamentos para la enfermedad ocular tiroidea pueden causar irritabilidad, cambios de humor, insomnio u otros problemas de salud mental. Además, si tiene un hipertiroidismo o hipotiroidismo, los medicamentos para regular los niveles de hormonas tiroideas también pueden afectar su estado de ánimo, especialmente mientras usted y su profesional de la salud colaboran para encontrar la dosis adecuada para usted.

Si experimenta sentimientos de ansiedad, depresión, irritabilidad o cualquier otro cambio de humor, no sufra en silencio. Esto podría ser una señal de que su medicación necesita ajustarse o de que podría beneficiarse de una evaluación por parte de un psicólogo o terapeuta. Su profesional de la salud quiere saber si su afección o tratamiento están afectando su salud emocional, así que si no se siente como de costumbre, hágaselo saber.

No hay que avergonzarse de pedir ayuda si le cuesta sobrellevar las emociones que surgen con el diagnóstico y el tratamiento de una afección de salud grave, como la enfermedad ocular tiroidea. A veces, unas pocas sesiones con un(a) profesional de la salud mental con licencia pueden ser de gran ayuda. Los medicamentos también pueden mejorar su actitud y su calidad de vida.

Otras estrategias que pueden ayudar incluyen buscar apoyo social de amigos y familiares, unirse a grupos de apoyo en línea o presenciales, o hablar con otras personas que padecen la enfermedad ocular tiroidea.

Para obtener recursos de salud mental en su área, consulte a su endocrinólogo(a) o a su médico de atención primaria, o utilice el localizador de psicólogos. de la Asociación Estadounidense de Psicología. Y para obtener más información sobre la salud mental, incluidas las señales de alerta a las que debe prestar atención, visite MentalHealth.gov.