Tratamiento de la enfermedad de Hashimoto
Tratamiento de la enfermedad de Hashimoto
¿Cómo se trata la enfermedad de Hashimoto?
Si padece hipotiroidismo como consecuencia de la enfermedad de Hashimoto, es necesario seguir un tratamiento con hormonas tiroideas, ya que la dosis adecuada suele corregir cualquier síntoma debido a la deficiencia de hormonas tiroideas. No es necesario realizar una terapia con hormonas tiroideas si la glándula tiroides funciona con normalidad, ya que no ayuda a aliviar los síntomas en ese caso.
El tratamiento del hipotiroidismo causado por la enfermedad de Hashimoto consiste generalmente en tomar una sola pastilla diaria de levotiroxina. Es esencial tomar este medicamento según lo recetado todos los días. A los pacientes de edad avanzada que pueden padecer una cardiopatía subyacente se les suele administrar inicialmente una dosis baja de levotiroxina que se va aumentando gradualmente, mientras que a los pacientes más jóvenes y sanos se les puede administrar una dosis completa desde el principio si los análisis de sangre indican que es necesario.
Su profesional de la salud deberá ajustar con precisión la dosis del medicamento hormonal basándose en los resultados de los análisis de laboratorio, ya que el organismo es sensible incluso a pequeños cambios en los niveles de hormonas tiroideas.
- Si la dosis es demasiado baja, la glándula tiroides puede agrandarse y los síntomas del hipotiroidismo continuarán. Esto puede provocar un aumento de los niveles de colesterol sérico, lo que podría incrementar el riesgo de aterosclerosis y enfermedades cardíacas.
- Si la dosis es demasiado alta, puede provocar síntomas de hipertiroidismo, lo que supone un esfuerzo excesivo para el corazón y un mayor riesgo de desarrollar osteoporosis.
Aunque sus síntomas pueden mejorar en una semana, el efecto completo de los medicamentos para la tiroides suele tardar en notarse. Por ejemplo, los cambios en la piel pueden tardar entre 3 y 6 meses en desaparecer. Dado que el hipotiroidismo debido a la enfermedad de Hashimoto suele ser permanente, por lo general se requiere tratamiento de por vida. Es posible que sea necesario ajustar la dosis del tratamiento de vez en cuando.
Seguimiento del tratamiento
¿Cómo se controla su tratamiento para la enfermedad de Hashimoto?
Si comienza a tomar levotiroxina, un medicamento para la tiroides, para tratar la enfermedad de Hashimoto, su profesional de la salud le programará análisis de sangre periódicos para comprobar si la dosis que le han recetado es la adecuada para usted. Cada persona necesita una cantidad diferente de hormona tiroidea, por lo que determinar la dosis diaria adecuada para usted suele requerir un seguimiento y ajustes
Dado que los alimentos, especialmente los ricos en fibra, pueden afectar la forma en que el cuerpo absorbe la levotiroxina, es importante tomarla con el estómago vacío. Intente tomar la levotiroxina entre 30 y 60 minutos antes del desayuno cada día, solo con AGUA (no con café, jugo ni otros líquidos). Si tiene problemas para recordar tomarla, considere utilizar un pastillero con los días de la semana o configurar una alarma o un recordatorio en su teléfono o computadora.
Ciertos medicamentos con receta y de venta libre, así como algunos suplementos, también pueden interferir con la absorción de la levotiroxina. Espere al menos cuatro horas antes de tomar antiácidos y suplementos, especialmente aquellos que contengan calcio o hierro. Si toma otros medicamentos, consulte con su profesional de la salud si puede tomarlos al mismo tiempo que la levotiroxina. Y si su profesional de la salud le receta un nuevo medicamento, solicite información sobre si interferirá con la levotiroxina.
Su profesional de la salud supervisa su tratamiento para la tiroides mediante análisis de sangre para medir la cantidad de TSH y T4 en la sangre. Por lo general, los(as) profesionales de la salud recomiendan realizarse análisis de sangre entre 6 y 8 semanas después de comenzar a tomar levotiroxina para tratar la enfermedad de Hashimoto. Si su profesional de la salud necesita ajustar su dosis, normalmente le recomendará otra ronda de análisis de sangre entre 6 y 8 semanas después. No se sorprenda si necesita varios ajustes de dosis para llegar a la dosis adecuada de levotiroxina; eso no es algo inusual.
Una vez que su profesional de la salud establezca una dosis que mantenga sus niveles de TSH y T4 dentro de los límites normales, es probable que le recomiende realizarse análisis de sangre de seguimiento cada 6 a 12 meses para asegurarse de que su dosis continúe siendo la adecuada a largo plazo.
¿Qué puede hacer para controlar su tratamiento para la enfermedad de Hashimoto?
Los análisis de sangre pueden determinar si la dosis de levotiroxina es la adecuada para usted. Sin embargo, los síntomas también pueden indicar si la dosis es demasiado alta o demasiado baja. Informe a su profesional de la salud si comienza a experimentar alguno de los siguientes efectos secundarios:
- Cambios en los movimientos intestinales (diarrea o estreñimiento)
- Cambios en los niveles de energía, los hábitos de sueño o el cansancio
- Cambios en la frecuencia cardíaca, incluyendo palpitaciones
- Sensación inusual de frío o calor
- Sentimientos de depresión, ansiedad o irritabilidad
- Cambios en el ciclo menstrual
- Dolores musculares o debilidad
- Nerviosismo, sobresaltos o temblores
- Cambios en el peso sin explicación
- Hinchazón, especialmente en la cara, las manos y/o los pies
Ajuste del tratamiento
¿Por qué es necesario ajustar el tratamiento para la enfermedad de Hashimoto?
Si padece la enfermedad de Hashimoto, su profesional de la salud utilizará varios datos para decidir si es necesario que tome levotiroxina y, en caso de que así sea, qué dosis de levotiroxina debe tomar inicialmente. Estos pueden incluir su edad, peso, síntomas, otras afecciones de salud que pueda tener (como enfermedades cardíacas) y los resultados de los análisis de sangre que miden las hormonas tiroideas TSH y T4.
Las dosis de levotiroxina para la enfermedad de Hashimoto pueden oscilar entre 25 y 300 microgramos (mcg) al día. Sin embargo, la mayoría de los adultos sanos y con un peso normal necesitan entre 100 y 125 mcg al día.
Aunque las dosis iniciales varían, la mayoría de los(as) profesionales de la salud comienzan el tratamiento de los pacientes con Hashimoto con 25 a 75 mcg de levotiroxina al día. Para ayudar a reducir el riesgo de complicaciones relacionadas con el tratamiento, su profesional de la salud puede comenzar con una dosis más baja (de 12,5 a 25 mcg al día) si tiene más de 50 años o padece determinados tipos de enfermedades cardíacas o tiene otros problemas de salud.
Una vez que su profesional de la salud decida la dosis inicial, la tomará durante 6 a 8 semanas y luego se repetirán los análisis de sangre. A continuación, si los análisis de sangre indican que necesita más o menos levotiroxina, su profesional de la salud ajustará la dosis, normalmente entre 12,5 y 25 mcg al día.
Complicaciones de los tratamientos para la enfermedad de Hashimoto
Las dosis demasiado altas o demasiado bajas de levotiroxina también pueden aumentar el riesgo de sufrir otras complicaciones relacionadas con el tratamiento. Mediante el control y el ajuste de las dosis, su profesional de la salud puede ayudarle a reducir las posibilidades de desarrollar complicaciones, tales como:
- Reducción de la densidad ósea u osteoporosis, especialmente en mujeres
- Angina (disminución del flujo sanguíneo al corazón)
- Arritmias (trastornos del ritmo cardíaco)
- Fibrilación auricular (el tipo más común de arritmia)
- Disminución del flujo sanguíneo a través de las arterias coronarias
- Engrosamiento de las paredes del corazón



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